Un poco de mi


   Objetivo minimalista es la manera de aportar mi granito de arena para un mundo más feliz. A través de mis experiencias y reflexiones os cuento un estilo de vida que me permite vivir de modo más coherente conmigo misma y con el entorno que me rodea. En un momento en el que la prisa nos domina y vivimos con el piloto automático puesto me planteo y te planteo que otra forma de vivir es posible con pequeños cambios para ser conscientes de lo que somos, de lo que hacemos, de cómo vivimos y de las repercusiones que nuestra forma de comportarnos tiene sobre nuestro entorno y sobre nosotros mismos.


Mi nombre es Nuria Benito, aunque muchos me conocen como Nubeh, nombre con el que empecé hace casi 20 años a interartuar en los foros y aportar mi manera de ver el mundo desde un punto de vista sostenible.
Desde entonces pasaron muchas cosas, desde mi primer blog, "Esencia de nubeh", he madurado, he aprendido y me he formado, he sido madre, emprendedora, gastrónoma, artista, artesana, ilustradora, formadora... pero siempre he mantenido esa esencia que me llevó a las redes, donde primaba el reciclaje, la ecología y la sostenibilidad.

Soy licenciada en Periodismo, Educadora Social, Gastrónoma, me he formado en Inspección y Certificación Ecológica, en cultivo ecológico del olivar, en cocina y restauración  y he dado talleres de cocina, de plantas medicinales y sus propiedades, de elaboración de jabones y cremas naturales. Fui cofundadora de un portal de noticias culturales y redactora de varias publicaciones físicas y online de divulgación de noticias sociales, culturales y empresariales.  Fundé una tienda física y online con productos ecológicos y prendas de ropa socialmente responsables. Funde la asociación CreoEduco, de la que soy presidenta y fui parte del equipo directivo de la asociación vecinal y de la asociación de padres del colegio de mis hijos, participé en exposiciones artísticas tanto individuales como colectivas e ilustré parte de varios libros, realicé dos murales sociales y soy madre de dos maravillosos hijos tan distintos entre ellos como el día y la noche.

-¿Todo eso?  Si, y varias cosas más que me dejo en el tintero.

Pero este ritmo de vida apasionante, no voy a negarlo, me pasó factura, el estres hizo que mis defensas estuvieran bajo mínimos, la utilización de pinturas y conservantes de la ropa, que si bien era socialmente responsable, no era en su totalidad de origen ecológico, desembocó en una sensibilidad química múltiple que me llevó a tener que cerrar mi negocio y replantearme la vida. No fue fácil tener que cambiar muchos de mis hábitos, y aprender a vivir sin colonia, sin químicos, sin productos procesados. Pero hoy día hasta estoy agradecida porque gracias a la sensibilidad química aprendí a cuidarme, a valorar lo simple, a leer las etiquetas y ser consciente de lo que comía y me rodeaba. Fueron años muy duros pero de gran aprendizaje personal. La SQM es crónica, mi cuerpo no es capaz de eliminar lo químicos con facilidad y se satura, pero he aprendido a escucharle y eso me ha permitido llevar una vida relativamente normal. Hoy puedo volver a trabajar, sentarme junto a gente que lleve colonia, aunque no por mucho rato, incluso acudir a los centros comerciales. Todo con mesura, porque me pasa factura.
Aprendí gracias a la conciencia plena a escuchar a mi cuerpo y por eso quiero compartir lo que aprendí de ello.

Soy una persona muy activa y he de reconocer que me cuesta horrores no hacer mil cosas a la vez, pero el minimalismo, el mindfulness y el reiki me ayudaron a relajarme, a poner el foco en lo realmente importante a priorizar. Aunque me cuesta decir no a participar en actividades de tinte social  y de mejora ecológica.
La consciencia plena de las acciones que realizo me han enseñado a priorizar, a darme mas tiempo y espacio a mi misma para aquello que de verdad me importa.

Con el mind eating todavía ando un poco a vueltas, lo delatan mis kilos de más, pero la vida es un proceso de aprendizaje y sigo aprendiendo y en el camino os contaré las veces que avance y las que tropiece y vuelva a levantarme.

Todo esto lo  quiero compartir con vosotros por si os sirve, no es una receta mágica, es mi receta y os la cuento para que cojáis de ella lo que os sirva y aprendáis a guiaros por vuestro propio cuerpo. Mi intención es solo acompañaros   en ese camino  a través de mi historia y mis reflexiones si así lo deseáis.

Gracias y bienvenidos.